jueves, 4 de agosto de 2011

Hace días que no publico nada y no por falta de ganas, sino de tiempo.

Tiempo entre otras cosas, bien invertido, desde compartir un día de playa con almuerzo incluído junto a dos "parejitas", compañer@s míos en el AUM; hasta continuar con mis olvidados pinceles para continuar con la pintura, aprovechando la luz, tremenda luz de estos días, después de que el pasado lunes amaneciera lloviznando, en el que dominaban los grises, pasado el martes, día que compartimos junto a los compañeros que antes he mencionado y continuando con mi ritual paseo y baño matutino, he visto como a mi vuelta del baño, la playa se iba llenando de gentes que conozco por su origen, como es el caso de mis paisanos especiales, hasta aquellos veraneantes temporales que son fieles a este lugar aunque vengan desde muy lejos y que sin saber sus nombres nos conocemos y saludamos, esta mañana aprovechando la bajamar el trayecto del paseo era amplio y ancho y parecía, la recuerdo al decir ancho, la calle Ancha, por la gente de mi pueblo que por aquí y allá, veía.
Recuerdo el día que decidí comprarme la finca en Bolonia y el comentario jocoso de mis compañeros
de trabajo, Tú estas loco, mira que comprarte una parcela en Bolonia con el viento que hace allí.
Pues bien los "locos" ha aumentado, porque si ese era el sentido de mis paisanos, ahora vienen aquí aunque tengan que sufrir las colas de regreso para Algeciras, porque desgraciadamente lo que tuvimos Rinconcillo y Getares, pese a las banderas que le quieran adjudicar, deja mucho que desear, como la claridad y matices, limpieza y salubridad del agua que aquí tenemos.

P.D.
Al redactar esta, aunque también me ha ocurrido en otras ocasiones, recuerdo a D.Cristobal Delgado, una vez en una entrevista hablando de Getares, yo tuve la misma sensación que el tuvo, cuando por primera vez visitó la "temida playa de Getares".
Contaba D. Cristobal que a la mañana siguiente del día que vio Getares por primera vez, pensó si habría tenido un sueño o la playa existía como el la vió, por lo que volvió de nuevo ese día para ver que no fué un sueño.
Casi a diario recuerdo esa anécdota cuando paseo,¡¡ aquel Getares ¡¡ ,